El origen de las imágenes se remonta al año 1592, época en que el Obispo de Tucumán fray Francisco de Victoria concretara la donación al pueblo de Salta de la imagen de Cristo crucificado, cuyo destino sería la Iglesia Matriz de la ciudad. La llegada a tierras americanas de la imagen fue según los relatos auténticamente milagrosa.
Debido a un terremoto acaecido en Septiembre de 1692, se comenzaron a venerar las imágenes del Cristo Crucificado y de la Virgen Inmaculada, olvidadas en la sacristía de la Iglesia Matriz, en medio de procesiones y rogativas, a quienes se atribuyó el llamado "Milagro de Salta".
En 1902 y por iniciativa del Obispo Linares, las imágenes fueron coronadas en presencia de altas autoridades de la Iglesia, venidas desde Roma.
El Milagro es pues la más antigua y también la más actual manifestación de fe en Salta, la cual no conoce otro acontecimiento festivo de la antigüedad, masividad y capacidad de inclusión de éste.
Los cultos del Milagro se celebran entre los días 6 y 15 de Septiembre de cada año. La Novena, ha sido compuesta en 1760 por el Presbítero Dr. Francisco Javier Fernández, y su rezo tiene lugar entre los días 6 y 14 de Septiembre. El solemne Triduo se realiza en la Catedral Basílica de Salta los días 13, 14 y 15 de Septiembre de cada año.
Los días 15 de Septiembre, las Santas Imágenes recorren en procesión las calles de la ciudad, acompañadas de cientos de miles de fieles, en una de las expresiones de fe más importantes de la Argentina.